La calidad de la transcripción con IA sigue a la calidad del audio. No necesitas un estudio—pero unos pocos hábitos reducen de forma notable el sinsentido, las palabras perdidas y las confusiones entre hablantes.
Hábitos de grabación que ayudan
Usa un micrófono externo cuando sea posible en lugar del micrófono lejano del portátil
Reduce el ruido de climatización, teclado y café
Pide a los hablantes que no se pisen al hablar
Graba en local con un buen bitrate en lugar de streams muy comprimidos
Contenido que confunde a los modelos
Los nombres propios, acrónimos y la jerga de nicho son puntos habituales de edición. Tras procesar en Simple Scribe, revisa los primeros minutos y corrige los nombres recurrentes una vez para que el resto de la revisión sea más rápida.
Un ciclo de revisión rápido
Busca nombres y marcas conocidos.
Salta con las marcas de tiempo a los pasajes poco claros.
Usa capítulos para omitir secciones sin habla.
Exporta solo cuando confíes en las líneas que vas a publicar o citar.
Para redacción crítica en contextos legales o de cumplimiento, verifica siempre contra la grabación original—las transcripciones son una herramienta, no el registro oficial.
